El sábado 10 de diciembre de 2005, a las 18,30 h. se celebrará la presentación del libro Vivienda tradicional en la sierra de El Torno. Chozas, chozos, majadas y chozuelos. Será en la Casa de Cultura Dulce Chacón en el pueblo de El Torno, Valle del Jerte, Alta Extremadura.

Se proyectará el documental Vida tradiciunal en la sierra de El Torno, de 1 h. de duración. En él, aparecen algunos paisanos torniegos carabeando en torno a las chozas y su técnica constructiva y relatando experiencias personales de su vida en la sierra. Las chozas y las majadas son los protagonistas de nuestra historia porque dieron cobijo a los agricultores y ganaderos durante siglos en su quehacer agropecuario.

 

La loba parda

 

Estando yo en mi majada,

remendando mis zapatos

y pintando mi cayada,

vi venir cuatro lobitos

por una larga cañada.

Venían echando cuentas

a ver a quién le tocaba.

Le tocó a una pobre loba,

tuerta, patizamba y derribada.

 

•  La dice el pastor:

¿A dónde vas maldita loba,

tuerta, patizamba y derribada?

 

•  Dice la loba:

Voy a por la cordera negra,

hija de la oveja blanca.

 

- Entonces la dice el pastor:

No vengas a por la oveja negra,

hija de la oveja blanca,

que tengo yo mis cuatro cachorros,

mi perrita guadiana

y mis perros de los hierros

donde está mi confianza.

 

- Y dice la loba:

Ni tus cuatro cachorros,

ni tu perra guadiana,

ni tus perros de los hierros

me valen a mí de nada,

que tengo yo los colmillos

más largos que una cuarta.

 

Ya saltó la loba dentro de la red, porque estaban las ovejas en una red, y la loba cogió la cordera y se la echó al hombro y salió corriendo.

 

- Dice el pastor:

Ahí mis cuatro cachorros,

mi perrita guadiana

y mis perros de los hierros,

donde está mi confianza.

Si me la cogéis esta noche,

la cena tenéis doblada,

no solo por esta noche,

sino por toda la semana.

Siete leguas llevaban andadas,

todas siete de montaña

y al pasar un arroyito

y al subir una costana

los perritos a la loba

ya la llevaban cansada.

 

•  Se arrodea p'atrás la loba y dice:

Tomar vuestra cordera,

sana y buena como estaba.

 

•  Dice el perro de los hierros:

No queremos la cordera,

que la tienes maltratada,

queremos matarte a ti para hacer

de tus dientes pendientes,

de tus muelas castañuelas,

de tus colmillos cencillos,

de tu rabo una correa,

de tus uñas cucharitas

para comer migas fritas,

de tu cabeza un zurrón

para llevar la merienda el pastor

y de tu piel una zamarra

para que se la pongan las damas.

 

Marino Riolobos.

Esta versión se la contab tío Pedro Morralah a su hijo Marino Riolobos, a la lancha de la lumbre, cuando tenía 6 años, hacia 1930.